‘Rayuela’ es una forma de habitar espacios nuevos, de ganar terrenos aunque siempre para cuestionarlos. La novela o la «contranovela», tal como la llamó su propio autor, abre, en un momento puntual de la historia y de la literatura argentina, una nueva forma de construir y de percibir no solo lo literario, sino el devenir humano en cuerpos y mundos múltiples.